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Los pacientes con insuficiencia cardiaca son más propensos a sufrir ferropenia

20 diciembre, 2018

Los pacientes con insuficiencia cardiaca son más propensos a sufrir ferropenia

La Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón organizan la jornada de concienciación ‘Entérate del hierro’

 

Cerca del 50 por ciento de los pacientes con insuficiencia cardiaca presenta niveles bajos de hierro en la sangre o ferropenia, según la información aportada por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC). Almudena Castro, especialista del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario La Paz de Madrid, señala que “los pacientes con insuficiencia cardiaca son más propensos a sufrir ferropenia”. Para concienciar de esta situación, la FEC ha organizado en este centro madrileño una jornada con el lema ‘Entératedelhierro’ (#entératedelhierro).

Entre los principales síntomas, esta doctora destaca la caída del cabello, las uñas quebradizas, la dificultad para respirar, la intolerancia al frío, la palidez y el cansancio, y señala que es importante conocer y vigilar estos signos.

La SEC indica que la ferropenia es una afección por la que el organismo no dispone de suficiente hierro para cubrir sus necesidades. Puede presentarse con o sin anemia y, según la Organización Mundial de la Salud, es el trastorno nutricional más común y extendido del planeta. Así, más del 30 por ciento de la población mundial (unos 2.000 millones de personas) tiene problemas de anemia, debida, principalmente, a la carencia de hierro.

El hierro es necesario para elaborar la hemoglobina, vital para transportar el oxígeno a todos los órganos del cuerpo. También contribuye al “buen funcionamiento del corazón y a mantener la capacidad de ejercicio”, como explica Almudena Castro, portavoz de la SEC y la FEC.

 

Otras enfermedades crónicas

Aparte de la insuficiencia cardiaca, existen otras enfermedades crónicas que pueden provocar que una persona sea propensa a padecer ferropenia, como la enfermedad inflamatoria intestinal o la enfermedad renal. Manuel Quintana, médico intensivista del Hospital Universitario La Paz de Madrid, explica que estas patologías “pueden provocar que una persona sea propensa a padecer ferropenia”. Por ello, cobra una importancia especial en el pronóstico el desarrollo de “un grado de anemia en el paciente crítico, así como la aparición en algunos casos de disfunción del uso de hierro por parte del organismo”

También, necesitan un seguimiento especial las mujeres embarazadas o que acaban de dar a luz, así como aquellas con sangrados menstruales abundantes, quienes también son propensas a tener niveles de hierro bajos, según añade el Dr. Quintana, que es miembro de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias y de la FEC. Este especialista indica que en algunas ocasiones la sintomatología puede ser considerada banal e, incluso, no siempre atribuible a esta situación de ferropenia. Síntomas como la fragilidad de las uñas y el pelo son “más significativos en mujeres en edad fértil”.

Para mejorar las estadísticas, los médicos recuerdan que existen alimentos que tienen un alto contenido en hierro, micronutriente que puede ser tanto de origen animal como vegetal. Entre los destacados de origen animal resaltan las carnes rojas, el pavo, el conejo, el hígado, pescados como la sardina, la pescadilla, la lubina o el rape, los crustáceos como las almejas, los berberechos, los mejillones y la yema de huevo. Los alimentos con hierro de origen vegetal son, por ejemplo, las verduras de hoja como las espinacas, la lombarda, las acelgas y el perejil, las legumbres y los frutos secos, entre los que destacan los pistachos y las pipas de girasol.