Este sitio web está dirigido a profesionales sanitarios en España.

¿Hay que limitar el número de consultas diarias de los médicos de Atención Primaria?

25 junio, 2018

¿Hay que limitar el número de consultas diarias de los médicos de Atención Primaria?

Sobrecarga de trabajo, falta de medios, jornadas laborales extenuantes o insuficiente tiempo por paciente son algunas de las quejas más habituales de los médicos de Atención Primaria. Los datos dejan al descubierto la carga de trabajo que soportan estos facultativos: el 53,4% atiende a más de 35 pacientes al día, y la situación empeora en periodos vacacionales o cuando existen incrementos de demanda estacionales, ya que lo habitual es que no se sustituyan a los médicos que faltan (por falta de recursos económicos o porque no hay médicos para contratar). En estos casos, más del 84,5% de los médicos que quedan en el centro tienen que atender a más de 35 pacientes, tal y como ha encontrado El Estudio sobre la situación laboral de los médicos en España, realizada por la Organización Médica Colegial (OMC) y la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM)1.

Sin embargo, el exceso de carga asistencial no es exclusiva de los médicos españoles, ya que los facultativos de la mayoría de los países exponen los mismos argumentos. Está claro que hay que buscar soluciones orientadas a mejorar y aliviar la presión asistencial que sufren los galenos, pero dar con la fórmula magistral es complicado.

¿Debería limitarse el número diario de consultas de los médicos de Atención Primaria? Esta es la cuestión que ha centrado un debate promovido por el Bristish Medical Journal (BMJ)2.

Laurence Buckman, ex presidente del Comité de Médicos Generales de la Asociación Médica Británica, es un defensor de la limitación del número de consultas como medida de protección para médicos y pacientes. “Las consultas de 10 minutos son demasiado cortas para la cantidad de trabajo que exigen las necesidades de los enfermos y por la presión para ofrecer mejores resultados. Los pacientes cada vez son más complejos y la atención implica cada vez más riesgos, para ellos y para los médicos”.

La limitación no debe afectar, según Buckman, a las urgencias, aunque admite que “la mayoría de las consultas urgentes son para dolencias menores. Cada problema es importante para cada paciente, pero no podemos seguir atendiendo hasta que cometamos un error potencialmente grave o enfermemos por exceso de trabajo”. Y no es solo los pacientes que cada médico general atiende, “18 consultas de media al día”, sino que “lo que nos aplasta es la burocracia, no la demanda”.

Por el contrario, Michael Griffiths, médico general en Gales del Sur, no es partidario de reducir el número de consultas ya que, a su juicio, la medida no resuelve el problema. La solución es “dotar de recursos adicionales a la Atención Primaria para desarrollar el trabajo que podríamos realizar si se financiara adecuadamente”. Contar con más recursos ayudaría a disponer de tiempo suficiente para cada paciente, pero también es necesario contar con el apoyo de las autoridades sanitarias. “Lo que el Sistema Nacional de Salud necesita es un cambio del sistema. Debemos ver más allá de los ajustes a corto plazo y desarrollar estrategias a largo plazo que respalden a los médicos de cabecera para apoyar a los pacientes”.

¿Limitar el acceso a las consultas mejoraría la situación de los médicos de Atención Primaria en España? Javier Sanz, coordinador del Grupo de Trabajo de Gestión Sanitaria de Semergen, se manifiesta claramente a favor de limitar las consultas. “Hace falta un servicio de calidad, respeto y dignidad hacia el paciente y se debe entender que la jornada laboral de médico de Familia no consiste en ver indiscriminadamente de 8 a 15h pacientes cada 10 minutos. La jornada del médico de Medicina Familiar y Comunitaria va mucho más allá de lo que se suele pensar. Se necesita tiempo para repasar historias y tratamientos, programar domicilios (pacientes crónicos, terminales…), interconsultas con otros especialistas, dejar hueco en la agenda por si surge alguna urgencia o emergencia, alguna sesión de docencia…, y ya sería una utopía si se pudiese disponer algún hueco a la semana para hacer investigación”.

Para llevar a cabo una supuesta limitación de consultas, “lo primero que habría que hacer es devolver al médico la autoridad en todo su conjunto”, defiende Sanz. Además, “es muy importante diferenciar lo que es demorable de lo no demorable, urgente versus no urgente y emergencia”, añade. Otro pilar fundamental, “y en la línea de devolver la autoridad al médico, es concienciar y educar a la población sobre lo que se considera urgencia y no urgencia, no solo en la consulta de diario, sino también en las guardias o PACs (punto de atención continuada), porque, actualmente, las guardias del centro de salud se han transformado en una prolongación de la consulta diaria”.

El representante de Semergen también defiende que “cada médico pueda gestionar su propia consulta y crear huecos en su agenda en función del tipo de paciente y necesidades de su población”. Aboga por crear un triaje en los centros de salud y que enfermeros o médicos sean los responsables de ejecutarlo porque “no se puede hacer que el personal administrativo asuma ese papel; no está formado para ese fin”.

Javier Sanz no cree que limitar las consultas pueda derivar en un aumento de las consultas urgentes si se hace “con una correcta gestión de la propia agenda y un buen triaje”. Además, insiste en la necesidad de crear la figura del médico sustituto que cubra las vacantes que se produzcan por enfermedad o libranza de los facultativos y, “lo más importante, educar a la población en la correcta utilización de los recursos. Si algo no es una urgencia o puede ser potencialmente demorable hay que explicarle que se le atenderá cuando corresponda, no todo es urgencia”, concluye.

 

 

 

1.-Estudio sobre la situación laboral de los médicos en España. CESM, OMC

http://www.cgcom.es/sites/default/files/u183/estudio_situacion_laboral_ap_2016_omc_cesm.pdf

2.-Should GPs’ daily number of consultations be capped?Buckman Laurence, Griffiths Michael.  BMJ2018; 361 :k1947

https://doi.org/10.1136/bmj.k1947