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La inactividad física está detrás de uno de cada tres casos de cardiopatía isquémica

8 diciembre, 2017

La inactividad física está detrás de uno de cada tres casos de cardiopatía isquémica

La lucha contra el sedentarismo y la inactividad física es una prioridad de salud pública mundial. La OMS alerta de que el 60% de la población no realiza la actividad física necesaria (http://www.who.int/dietphysicalactivity/pa/es/).

En España, el 80% de las personas asegura que camina en sus desplazamientos para sus tareas cotidianas, pero la mitad de la población no hace ninguna actividad física en su tiempo de ocio (http://www.ine.es/prensa/np937.pdf). Revertir las cifras es fundamental porque, “la inactividad física está catalogada como causa mayor de enfermedad crónica y está implicada en más de una treintena de patologías crónicas; está detrás de muchas muertes por enfermedad crónica; está relacionada con algunos de los cánceres más frecuentes (mama, próstata y colon) y con el deterioro cognitivo”, enumera Javier Resa, del Grupo de Actividad Física de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).

“Nuestro cuerpo está preparado para moverse y cuando se acostumbra a la inactividad se produce un desajuste que provoca patología”, explica Resa, y las consecuencias se pueden resumir en cifras: “En España, la inactividad física está detrás de uno de cada tres casos de cardiopatía isquémica. Si toda la población cumpliera con las recomendaciones físicas, se reducirían un 30% los infartos o el 25% de accidentes cerebrovasculares y casi uno de cada tres cánceres de mama o de colon”. Además, hay que añadir que la falta de actividad en las personas mayores se asocia a fragilidad y pérdida de funcionalidad.

Lo expuesto es tan contundente que los médicos no pueden (ni deben) permanecer impasibles. “El consejo de actividad física tiene que ser sistemático en Atención Primaria, igual que se hace para tabaco, alcohol o vacunación. El abordaje sistemático debería hacerse siempre de manera oportunista, mirar en la consulta qué tipo de actividad hace el paciente, si cumple las recomendaciones y si pasa mucho tiempo sentado”, sugiere el representante de Semergen.

Sin embargo, recetar más deporte no es tan sencillo, por diversas razones, entre las que destacan la sobrecarga de trabajo y el desconocimiento sobre ejercicio por parte del facultativo. Para Resa, “la mejora de la prescripción de ejercicio pasa por la propia concienciación del profesional y es muy importante que lo interiorice como algo que hace; es decir, predicar con el ejemplo”. Junto con la promoción de la actividad física hay que advertir acerca del sedentarismo (evitar permanecer dos horas sentado y sin moverse) y los consejos y recomendaciones siempre han de ser individualizados, “adaptados a las condiciones reales del individuo”, con objetivos factibles que no tienen por qué coincidir con las pautas estándares, puesto que “la evidencia científica dice que cualquier actividad es mejor que ninguna”.

La polipíldora del futuro

Javier Resa comparte la creencia de que el ejercicio físico es la polipíldora del futuro. Por ejemplo, su efecto en el descenso de los valores de los factores de riesgo clásico (cifras elevadas de colesterol, LDL, triglicéridos, tensión arterial) “es discreto y, sin embargo, se reduce hasta la mitad el riesgo cardiovascular. Esto es porque la mayor parte de los efectos que tiene el ejercicio físico no están aún muy bien identificados”. Por el contrario, “cuando administramos un fármaco para alguno de esos factores de riesgo, lo que hacemos es enmascarar un síntoma sin actuar sobre la raíz del problema”, reflexiona el experto, si bien matiza: “No se puede decir que el ejercicio físico vaya a sustituir a todos los medicamentos, pero sí que, en determinados entornos de enfermedad crónica, tiene unas ventajas que no tienen las medicinas”.

Por tanto, la prescripción individualizada de actividad y ejercicio físico está indicada en todos los públicos, con independencia de la edad y del estado general de salud, y como complemento necesario a este tratamiento “hacer ejercicios de fortalecimiento muscular y de flexibilidad”. Una población que se mueve es más sana y también más feliz (http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0160589#sec001).