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La automedición de la variación estacional de la tensión arterial se asocia a menos eventos cardiovasculares

4 julio, 2018

La automedición de la variación estacional de la tensión arterial se asocia a menos eventos cardiovasculares

La tensión arterial cambia en función de la estación y es sabido que en verano es más baja que en los meses de invierno. Pero no está claro si la amplitud de la variedad estacional de la TA está relacionada con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, aunque es probable que la TA elevada inducida por el frío se asocie a mayor mortalidad cardiovascular. Otras cuestiones sobre las que se necesitan más conocimientos son el riesgo de los pacientes con variación estacional inversa (TA más alta en verano que en invierno) o si el cambio de tensión verano-invierno se puede controlar con terapia antihipertensiva.

Para despejar esas incógnitas, un equipo de investigadores japoneses estudió a 3.518 a los que se pidió que se midieran la TA en su casa todas las mañanas durante un largo periodo de tiempo y considerando temporada de verano los meses de julio y agosto y temporada de invierno de enero a febrero. Los autores sostienen que “este es el primer informe que demuestra que la importancia clínica domiciliaria diaria a largo plazo en las variaciones estacionales para prevenir complicaciones cardiovasculares en pacientes con tratamiento antihipertensivo”1.

Los resultados, que se han publicado en el Journal of the American Heart Association, revelaron que los pacientes con mayor variación estacional en la TA domiciliaria o con variación estacional inversa tienen mayor riesgo cardiovascular, pero esa variación estacional puede controlarse mediante el ajuste temprano de la medicación antihipertensiva basado en la automedición a largo plazo de la TA.

El beneficio de la automedición de la presión arterial (AMPAd) es conocido por los médicos. Josep Maria Pepió y Antoni Dalfó, del Grupo de Trabajo de HTA de la semFYC, subrayan que “es una técnica sencilla y accesible que ofrece la posibilidad de obtener medidas tensionales en condiciones habituales y aporta información adicional de gran valor para confirmar el diagnóstico en diferentes situaciones clínicas”. Además, “presenta buena correlación con la afectación de órganos diana, por lo que es útil para la toma de decisiones en pacientes con HTA y establecer con más precisión el pronóstico cardiovascular”.

Francisco Javier Alonso, del Grupo de Trabajo de Hipertensión y Enfermedades Cardiovasculares de Semergen, añade que, entre otros beneficios, la automedición de la TA “evita el fenómeno de bata blanca, evalúa mejor a los hipertensos tratados y puede mejorar la adherencia al tratamiento por parte de los pacientes y disminuir la inercia clínica de los profesionales sanitarios”.

Los expertos coinciden en que la AMPAd es de gran ayuda para el médico tanto para confirmar el diagnóstico de HTA y detectar los casos de hipertensión enmascarada, como para control terapéutico. Sin embargo, los portavoces de semFYC subrayan que se debe realizar con un monitor automático validado, unos dispositivos que también han llegado a la consulta (AMPAc): “Recientemente ha sido validada la automedida de la PA en la consulta AMPAc con un monitor que se programa para realizar las medidas de forma automática sin ninguna intervención por parte del paciente en una consulta que reúna las condiciones estándar para una medida correcta sin la presencia de ningún profesional. Después de 5 minutos de reposo se realizan 6 medidas separadas un minuto, la tercera automedida tiene una correlación muy elevada con la mediana de la segunda a la sexta que se utiliza para el cálculo de la PA”, explican Pepió y Dalfó, que afirman que “la AMPAc ha mostrado ser un buen predictor de la mortalidad cardiovascular”.

Pero para que estos procedimientos tengan valor es preciso que el paciente conozca bien la técnica de automedición (momento del día y condiciones en los que hay que realizar las mediciones, posición, sin haber tomado la medicación, etc). “Es importante que los pacientes conozcan las cifras normales de PA (inferiores a 135 y 85 mmHg), que lleven una hoja de registro y consultar con su enfermera o médico de familia cuando las cifras de tensión sean altas o muy bajas”, añade Alonso.

Sobre el impacto de la AMPAd en el tratamiento, “si los valores de PA de la consulta concuerdan con los que aporta el paciente, refuerzan nuestra decisión terapéutica, pero si son discordantes, nos podemos plantear una MAPA de 24 horas”, indican los facultativos de semFYC.

El portavoz de Semergen añade que “cuando se ajusta la medicación antihipertensiva a las cifras de PA que se obtienen en la distintas estaciones del año se logran mejores resultados en la prevención de eventos cardiovasculares”. También recuerda la importancia de seguir ciertas recomendaciones, como beber abundantes líquidos durante el verano para evitar hipotensión en pacientes que toman fármacos antihipertensivos, y “ajustar la medicación, sobre todo de diuréticos y calcioantagonistas”. Y en todas las situaciones climatológicas extremas “consultar con su médico o enfermera si las cifras de tensión varían para ajustar la medicación”.

Con todo, Pepió y Dalfó apuntan que “la hipótesis de que el riesgo cardiovascular puede manejarse adecuadamente evaluando la PA y la variación estacional deberá confirmarse con más estudios diseñados exprofeso a este fin”.

 

 

1.-Association Between Amplitude of Seasonal Variation in Self‐Measured Home Blood Pressure and Cardiovascular Outcomes: HOMED‐BP (Hypertension Objective Treatment Based on Measurement By Electrical Devices of Blood Pressure) Study

TomohiroHanazawa, KeiAsayama, DaisukeWatabe, AyumiTanabe et Al.

Journal of the American HeartAssociation. 2018;7:e008509

https://doi.org/10.1161/JAHA.117.008509