Este sitio web está dirigido a profesionales sanitarios en España.

Un 25% de los pacientes con enfermedad cardiovascular tienen una enfermedad renal crónica relevante

13 octubre, 2017

Un 25% de los pacientes con enfermedad cardiovascular tienen una enfermedad renal crónica relevante

“GRUPERVA”, el Grupo de Trabajo para Estudio de la Prevención de la Enfermedad Renal y Cardiovascular, integrado voluntaria y mayoritariamente por nefrólogos especialmente motivados por las consecuencias del daño cardiovascular y renal, el reconocimiento de los factores de riesgo, y su posible prevención, presenta con motivo de la XX reunión de su grupo, los datos de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) en los que se puntualiza que: “Cuando la función renal disminuye el riesgo de mortalidad por fallos del corazón aumenta, hasta el punto de que la enfermedad cardiovascular es responsable de la mitad de fallecimientos de personas en diálisis”.

La reunión, organizada por la Sociedad Española de Nefrología (SEN), ha tenido lugar en Valladolid, con el objetivo de debatir sobre la estrecha conexión entre enfermedades renales y cardiovasculares, abordando los últimos descubrimientos, novedades y avances relacionados con ello, ya que la enfermedad renal crónica no es solo un factor de riesgo predictor de la enfermedad cardiovascular, independientemente de otros factores, sino que al alcanzar cierto estadio (el 3b) se dispara el riesgo cardiovascular.

La presencia de factores de riesgo cardiovascular triplica el riesgo de presentar enfermedad renal

Según datos de la Sociedad Española de Nefrología, al menos un 25% de los pacientes con enfermedad cardiovascular tienen una enfermedad renal crónica relevante, aunque muchos más tendrían una afectación silente, no diagnosticada. Además, la presencia de factores de riesgo cardiovascular también triplica el riesgo de presentar enfermedad renal. De hecho, se calcula que al menos un 25% de los pacientes con enfermedad cardiovascular tienen una enfermedad renal crónica relevante, aunque muchos más tendrían una afectación silente, no diagnosticada.

Según los expertos de este grupo de trabajo de la SEN, es necesaria una labor de concienciación que informe a la ciudadanía de los factores de riesgo de la enfermedad renal crónica, fomentando los hábitos de vida saludables y las medidas de prevención, y asociándolos a la salud cardiovascular.

La enfermedad renal afecta al 10% de la población adulta y a más del 20% de los mayores de 60 años, una cifra que aumenta hasta el 40% en aquellas personas afectadas por diabetes. En este sentido, uno de los avances que se han abordado durante la reunión ha sido el efecto que tienen los fármacos contra la diabetes sobre los problemas cardiovasculares, puesto que algunos están demostrando que, además de reducir los niveles de azúcar, son capaces de reducir la mortalidad cardiovascular.

Según un estudio publicado en el último congreso de la “American Diabetes Association”, el 40% de las personas afectadas por diabetes padece enfermedad renal crónica y, en esta línea, otro de los asuntos tratados ha sido el efecto que tienen los fármacos contra la diabetes sobre los problemas cardiovasculares, puesto que algunos están demostrando que, además de reducir los niveles de azúcar, son capaces de reducir la mortalidad cardiovascular.

Por otro lado, la dislipemia, que es una patología relacionada con la alteración en los niveles de lípidos en sangre, se asocia con un incremento de la morbimortalidad y con un mayor avance de la enfermedad renal y, por ello, ha sido otro de los temas abordados durante esta reunión, ya que un alto nivel de colesterol y triglicéridos puede provocar fallos cardiovasculares, que a su vez pueden desembocar en complicaciones renales.

Lo mismo ocurre con la calcificación vascular, que tiene lugar cuando se deposita un exceso de fosfato cálcico en forma de cristales de bioapatita (similar al hueso), puede ocurrir en los vasos sanguíneos y en las válvulas cardíacas1. Clásicamente, se han distinguido los tipos de calcificación arterial dependiendo de dónde se depositara el calcio. Así, la calcificación arterial se ha dividido en calcificación de la íntima (asociada a la placa de ateroma)2, y en calcificación de la media (conocida como esclerosis de Mönckeberg), ligada a la rigidez vascular por mineralización de las fibras elásticas y la arteriosclerosis observada con la edad, diabetes y enfermedad renal crónica (ERC)3. La primera estaría relacionada con un aumento de la deposición de lípidos y el infiltrado de células inflamatorias mientras que en la segunda tendría más influencia el cambio de fenotipo de las células de músculo liso vascular hacia células parecidas a osteoblastos. En pacientes con ERC se observa una mezcla de ambas calcificaciones4, 5.

 

1Giac